Hoy toca un poco de autobombo en el blog y por partida doble. Con tanto paréntesis en el blog, he hablado muy poco acerca de Senderos de Guerra, mi último libro publicado el pasado diciembre en Editorial Con Pluma y Píxel, y hoy tocaba hacerlo porque esto también forma parte de la vida de un escritor. Por eso te incluyo el Booktrailer de mi último libro, y si lees el artículo hasta el final, sabrás por qué.
Empecé la escritura de librojuegos, que es como se llama esta serie, en plena adolescencia, con una serie de borradores en libretas de distinto tipo y tamaño, muchas de las cuales contienen auténticas joyas que solo esperan ser traídas desde aquel lejano pasado hasta el presente. Y echando la vista atrás, uno descubre que ha caminado mucho cuando puede ver un largo rastro de huellas tras de sí. Algo parecido es lo que me ocurre a mí cuando miro hacia atrás en mi trayectoria, que veo interrumpida en algunos periodos de mi vida pero que, a modo de ejercicio de la Gestalt, sigue una línea imaginaria y constante desde sus inicios, aunque estos no fueran precisamente brillantes o ingeniosos. Y es que hay una verdad subyacente en todo esto: ningún comienzo es fácil.
Mantener esta llamita, hilando con mi última entrada del blog, es complicado si no se tiene la convicción de que el esfuerzo va a merecer la pena, y puedo afirmar desde mi experiencia que el camino no es fácil ni agradable, y que más de una vez he pensado en tirar la toalla y seguir con una vida «más normal». Sin embargo, el impulso de seguir adelante, junto a la compañía de personas que comparten mis mismas metas, es más fuerte que los impedimentos del camino y aquí estoy, en mi blog, hablando de lo duro que resulta mantener un rumbo en un mundo de incesante cambio.
Por eso, si en tu deambular por la red de redes te topas con este blog y estás en esa fase de dudar de tu camino, te dejo aquí estas pinceladas que podrían serte útiles:
DIEZ PINCELADAS PARA ESCRITORES DESANIMADOS
- No olvides que la escritura es una experiencia, no un destino en sí misma.
- Acepta los rechazos como oportunidades de aprendizaje y crecimiento.
- Haz de la perseverancia tu escudo y tu bandera.
- Piensa que la escritura te hará crecer como persona y estimulará tus capacidades.
- Diviértete con tu escritura y aprovecha tus personajes para explorar realidades diferentes a las tuyas.
- Piensa que, por el hecho de estar ya en negro sobre blanco, tus ideas podrían incluso sobrevivirte a ti y perdurar más que tú.
- Busca compañeros de camino que te hagan crecer. Hay muchos como tú.
- Sal del centro de tu universo. Sé humilde.
- No olvides que todo es un aprendizaje continuo y que nunca es tarde para empezar.
- No dejes de observar las oportunidades que aparecerán en tu camino.
Para terminar, comparto hoy contigo la siguiente recomendación que he encontrado en La Vanguardia acerca de mis libros.
Pìncha en la imagen para leerla.
¿Hace diez años lo hubiera esperado? Seguro que no. A veces, lo inesperado es solo fruto de lo que hemos trabajado.
Feliz escritura.
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