lunes, 4 de marzo de 2024

Nos encontramos en esa época del año en la que la rutina, esa señal inequívoca de que el tiempo avanza de forma lenta e imparable, empieza a hacerse notar. Han pasado dos meses desde los famosos propósitos de año nuevo y, para muchos, digamos que llegan los despropósitos de año nuevo cuando la vida que decidieron dejar atrás resulta que los está esperando en el primer recodo del camino para decirles «te lo dije».

No voy a entrar en el debate de si es fútil o no planear un cambio de vida solo porque cambie la hoja del calendario, pero sí que voy a abordar el tema de los que deciden empezar a escribir en enero y se encuentran atascados en la encrucijada que los lleva a seguir con su labor o abandonarla por completo. Para todos ellos, va dedicado este artículo.

Quizá hayas descubierto tus capacidades narrativas o te hayas dejado deslumbrar por los espejismos de una vida «fácil y popular» y en hacerse rico como J. K. Rowling o Stephen King. Muchos de los que se inician en la senda de los escritores parecen creer que esto solo es sentarse y tener ideas felices, las cuales se venderán como rosquillas en cuanto el mundo se entere de su mera existencia. Por desgracia, cuando llega la inevitable bofetada de la realidad, el aficionado a la escritura descubre que su pequeño mundo se resquebraja por un millar de sitios y amenaza con derrumbarse de un momento a otro. Tarde o temprano, si no reconduce con seriedad sus intenciones, existen grandes posibilidades de que abandone lo que comenzó y se dedique a perseguir sus sueños de otra forma, con unos resultados más o menos predecibles. Ahí van unos consejos:

Crecimiento personal en época de cambio

Cada etapa de la vida conlleva un cambio , un escalón que debemos superar para evolucionar y crecer , y ese momento no lo decide uno ni l...